jueves, 31 de mayo de 2012

El Cardo en el Jardín

En dos semanas, mi familia y yo nos vamos a mudar a una casa nueva. Cuando visité la casa por primera vez, vi un cardo grandísimo en el jardín, el cardo mas grande que he visto en mi vida! Era espinoso y no fue de mi agrado que estuviera en nuestro jardín de flores. Me pregunté por qué alguien había permitido que esto consiguiera crecer tan grande. Alguien lo debería haber notado cuando era pequeño y haberlo quitado, pero nadie lo hizo. Y como esto, el diablo va a tratar de plantar cosas malas en nuestras vidas, semillas de duda en Dios, semillas de tristeza, de miedo, de amargura. Y a veces, en lugar de perdonar a las personas que nos han ofendido, en lugar de dar a Dios esos temores, a veces dejamos que caiga agua sobre las semillas y las protegemos. Y las semillas crecen y crecen hasta ser plantas grandísimas que no podemos quitarlas solos.

Pero sabes lo que pasó con el cardo en mi jardín? Dije a mi papá del cardo, y lo quitó del jardín! Y me alegre mucho que tenemos un Padre que puede quitar nuestros pecados, nuestros miedos, nuestras dudas de nuestras vidas. Y una cosa importante, para recordar de los cardos, es que ellos tienen que eliminarse completamente porque tienen espinas que pueden hacer daño luego. Mi papa no podía cortarlo y dejarlo en el patio. El tenia que ponerlo en una bolsa y llevarlo fuera. Y Dios puede hacer eso para nosotros también! La biblia dice en salmos 103:12, “Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.” Estoy tan agradecida que nuestro Dios tiene el poder quitar las cosas en nuestras vidas lo que el diablo ha tratado de plantar y que quiere que dejemos crecer! Y que el puede reemplazar estas cosas malas por plantas buenas, plantas que tienen el fruto del Espíritu, amor, gozo, paz, y mas frutos que son mucho mejores que un cardo! Y entonces en el mundo querrán lo que tenemos en nuestras vidas.