Bendiciones desde los Estados Unidos, que Dios les bendiga a todos ustedes. Soy la hermana Amber Fouts, la misionera que les visitaba en 2018 - 2019. Quiero expresar mis mas profundas condolencias a la familia y congregación del Pastor Manuel Martinez. Le conocí en 2018, y me impresionó su pasión por la obra, y su visión para la congregación. Él también tenía un gran amor por su familia, siempre expresándome sus preocupaciones y también su orgullo en los éxitos de sus hijos.
Recuerdo que me trataba muy bien en mis visitas. Nunca olvidaré el día que fui a visitarles a él y su familia en su hogar, y fuimos afuera para platicar. De repente una chachalaca llegó y empezó a molestarnos bastante, gritando y mirando nuestra comida como si estuviera pensando en robarnos, y creo que eso era su intención. Al fin salió sin nuestra comida, y nos reímos mucho a la experiencia, y a mí, intentando pronunciar chachalaca.
Lo que más me acuerdo de mi tiempo ahí con el Pastor Manuel fueron los cultos. Yo, como extranjera, he tenido varias experiencias visitando iglesias en otros países. Algunos pastores me presentan como alguien aprendiendo el español, o piden que su congregación me disculpe por mi acento o manera de ser. El Pastor Manuel era diferente. El me presentó con mucho respeto, diciéndole a la congregación que yo era una gran mujer de Dios con una palabra por ellos. Por eso, la gente llegaba con expectativas de recibir algo de Dios, y por eso yo siempre sentía mucha unción y libertad para ministrar en la iglesia del Pastor Manuel.
Pastor Manuel era así, un hombre respetuoso, optimista, y leal; un hombre que quería ver lo positivo de cada situación e individual. Cuando escuché de su fallecimiento, lloré porque perdí un amigo. A la vez me gocé, porque nuestra pérdida fue ganancia para él. Está recibiendo su recompensa por sus labores en esta tierra. Yo quisiera dejar con ustedes esta palabra del apóstol Pablo en Tesalonicenses:
13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
Tenemos la expectativa que vamos a ver a nuestro hermano Manuel de nuevo
algún día por causa de la esperanza que hay en Jesucristo. Por mientras,
seguiremos con la confianza que el Espíritu Santo será nuestro consuelo y
nuestra lumbrera en los días oscuros.
