Cuando estaba más joven, fui al doctor por mis orejas, porque mi mama pensó que yo no podía oír. Porque cada vez que trató de pedirme que limpiara mi cuarto o vaciar la papelera, le respondía, “¿Qué dijiste?” Bueno, cuando llegamos al doctor, el probó mis orejas y me realizo pruebas de audición, y pude oír bien.
Mi mama no pudo entender, y el doctor le dijo, “Su hija tiene 'audiencia selectiva.'” Entonces mi mama entendió que mi problema era que no quise oír, no porque no podía.
Y a veces hacemos lo mismo para con Dios. Queremos escuchar cuando el nos quiere mandar cosas buenas, o cuando el se siente complacido con nosotros. Pero en los tiempos difíciles cuando hemos hecho algo malo o cuando él quiere que hagamos una cosa difícil para el, a veces es más fácil pretender hacer que no podemos oírlo. Pero no debemos tener audiencia selectiva con Dios, porque cuando empezamos a bloquear la voz de Dios cuando el quiere cosas difíciles de nosotros (como mas tiempo en nuestras biblias o cuando necesitamos orar mas), si no escuchemos la voz de Dios bastante, entonces no podremos oír su voz en ningún momento. Es tan importante escuchar la voz de Dios en nuestras vidas!
¿Qué pasaría si Dios decidiera oír nuestras oraciones solo cuando elogiamos? Y no cuando necesitamos ayuda? Pero tenemos a un Dios que responde a nuestras oraciones cuando nos hemos quejado, cuando no le hemos agradecido por las cosas buenas. y teniendo Un Dios como el nuestro, quiero escuchar cada palabra! No quisiera perder ninguna palabra de Dios.
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